Comprimir imagen

Ajusta la calidad de una imagen y expórtala como JPG o WebP.

Privado: se procesa en tu navegador y tu archivo nunca se sube. Cómo comprobarlo

Hasta 25 MB · 40 megapíxeles · 16.384 px por lado. Procesamiento local.

También puedes arrastrar o pegar (Ctrl+V) una imagen en esta página.

Puedes elegir varias imágenes (hasta 30): se procesan con los mismos ajustes y se descargan en un ZIP.

Al reprocesar pueden cambiar los metadatos y perfiles de color. JPG no conserva transparencia. Revisa el fondo y la opacidad en la vista previa; las opciones de cada herramienta determinan el resultado.

Tus archivos se procesan aquí, en tu dispositivo

No enviamos el contenido de tus archivos o textos a ningún servidor: todo se procesa en la memoria de tu navegador. No necesitas una cuenta, no hay cupo diario y no usamos analítica ni rastreadores. Cada herramienta tiene límites de tamaño para cuidar la memoria de tu dispositivo.

Solo necesitas conexión para cargar el sitio. Después puedes desconectarte y las herramientas siguen funcionando (algunas vistas previas pueden necesitar conexión). El alojamiento puede recibir datos técnicos de las visitas. Los favoritos guardan solo identificadores de herramientas en este navegador.

Cómo tratamos tus datos →

Cómo usar esta herramienta

  1. Carga la imagen y elige JPG o WebP de salida.
  2. Ajusta la calidad y compara la vista previa con el original.
  3. Revisa el peso real de la descarga y el detalle antes de sustituir tu copia.

Un ejemplo que puedes comprobar

Prueba una exportación más ligera para compartir una foto.

Datos de ejemplo

Foto JPG; salida WebP; calidad 70.

Resultado esperado

Una copia WebP con tamaño y vista previa para comparar.

Puedes probar con estos archivos ficticios:

Descargar muestra · image-400x200.png

No hay un porcentaje de ahorro garantizado. Revisa letras y bordes; un original ya optimizado puede producir un archivo mayor.

Comprimir imagen: usos y recomendaciones

Comprimir una imagen permite buscar un equilibrio entre peso y calidad para una página, un correo o una carga con límite de bytes. La herramienta exporta como JPG o WebP con una calidad seleccionada. Ese valor es un ajuste del codificador, no un porcentaje exacto de detalle conservado ni una promesa de reducción de tamaño. Dos imágenes con las mismas dimensiones pueden responder de forma diferente al mismo ajuste.

Empieza con una calidad moderada y compara zonas difíciles: pelo, hojas, degradados y letras pequeñas. Si reduces demasiado, pueden aparecer bloques, halos o pérdida de textura. Una vista pequeña puede ocultar esos defectos, por lo que conviene revisar al tamaño real de uso. Si la imagen se mostrará como miniatura, quizá puedas reducir también sus dimensiones en lugar de exigir toda la reducción al nivel de compresión.

Un original ya optimizado puede producir una copia más grande. Por eso la diferencia de bytes mostrada es más útil que asumir que cualquier nueva exportación mejora el peso. PNG con transparencia puede necesitar otro criterio de formato; convertirlo a JPG cambia el fondo. Conserva propiedades que sean necesarias para tu publicación y comprueba que el destino admita WebP antes de elegirlo para reducir el tamaño.

Abre la descarga y revisa sus detalles, dimensiones y peso. Guarda una versión que cumpla el límite con un margen razonable si el formulario calcula el tamaño de otra manera. Evita volver a comprimir repetidamente el mismo JPG, porque cada exportación puede acumular pérdida. Parte de la fuente para preparar nuevos ajustes. Si buscas un tamaño en píxeles concreto, Redimensionar imagen resuelve esa condición antes de la compresión final.

Una comprobación práctica antes de utilizar el resultado

Una comparación práctica puede conservar dos exportaciones con ajustes distintos y mostrarlas al tamaño final. Observa una zona con textura y otra con letras antes de escoger la más ligera. Si ambas cumplen el límite, decide cuál conserva suficiente detalle para el lector. No sustituyas la fuente hasta comprobar la descarga elegida y su compatibilidad. Para una colección de fotografías, evita extrapolar un ajuste solo desde una imagen sencilla: otras escenas pueden necesitar una calidad distinta. Registra el peso antes y después para evaluar el cambio real. La calidad útil se determina por los detalles que necesitas mostrar, no únicamente por el número elegido en el control.

Continúa tu tarea

Descarga el resultado o copia el texto antes de abrir otra herramienta. Después puedes cargarlo o pegarlo en el siguiente paso; no se transfiere automáticamente.

Preparar una imagen para la web

Ajusta el encuadre y las dimensiones antes de reducir el peso.

  1. Recortar el encuadre
  2. Ajustar las dimensiones
  3. Comprimir la imagenAquí

Si necesitas transparencia al comprimir, elige WebP. JPG utiliza un fondo blanco.

Opciones y límites

Selecciona JPG o WebP y ajusta la calidad entre 1 y 100. Prueba valores menores para reducir el tamaño, revisando la vista previa. El archivo puede resultar más grande si el original ya estaba bien comprimido.

Preguntas frecuentes

¿La compresión siempre reduce el tamaño?

No. Depende del formato, contenido y compresión anterior. Se muestra el tamaño resultante y su diferencia respecto al original.

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